entiendo perfectamente que oráculos, sibilas, profetas y místicos hayan interpretado la inspiración y los augurios y profecías como algo divino: son misteriosos, fascinantes, ya desde el modo en que ocurren. me parece perfectamente entendible lo que explica nietzsche sobre la "arquetipización" platónica del significado de las palabras.
ocurre de manera parecida con la divinidad: de hablar de lo que arde, fulge, ilumina, incendia, lo que resplandece (div) a la deidad (deva, deus, dio, theus) hay un paso de una generación entre el que utiliza esos términos para nombrar lo innombrable y el que los sustancializa.
del "Diario (oct. 2004)".
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