mararretrato por germán el izquierdo

mararretrato por germán el izquierdo
¡hermoso!

miércoles 26 de octubre de 2011

88. about Justin Bieber


Siempre las observaciones de los demás son las que me incitan a precisar y pulir mis ideas tiradas al acaso. A sistematizar, digamos. Decía yo estos días que las pibas que a los 5 escuchan la música de Panam y a los 12 la de Justin Bieber no será extraño que a los 18 miren a Tinelli y voten a de Narváez: cosas de descerebrados, tout se tient.

Esto no implica, claro, un mecanicismo. No es de la índole de la explicación. Más bien ilustra un paradigma que se repite con frecuencia estadística estimable: sin dudas muchos escuchas de música de mierda (como Cage, Wachiturros o Bieber) votarán a candidatos buenos, pero será azaroso: si no sabés usar la cabeza, no la sabés usar y punto.

Si no sabés usar la cabeza, te la usan, como Tinelli desde hace hace décadas o de Narváez en 2009. o C5N o TN o 678: si sos un pelotudo, te manipulan. La culpa de la manipulación no es sólo del manipulador (el perverso) sino también del manipulado (el sometido): lo que subyace detrás de un gusto artístico filisteo o pelotudo es una persona filistea o pelotuda. Hay un paradigma conductual que Freud llevaría mucho más lejos, pero que puede servir como guía para entender mi tirria contra gente así (contra los sometidos, los hílicos, los acríticos, los consumidores).

Pero, por supuesto, no es lo que escuchás o leés o estudiás lo que te hace inteligente (si no, las universidades estarían llenas de gente inteligente), sino el proceso de apropiación del conocimiento o la forma de alcanzar el placer. eso es, para mí, lo que diferencia a una persona con espíritu crítico de un pelotudo que escucha a Beethoven porque es un bronce, o que va a la ópera porque es de gente bian, o cualquier otro motivo banal y sometido.

A veces en mis comentarios quedan todas estas aclaraciones implícitas en una línea (para mí, que no tengo vocación de socializar lo que pasa por mi cabeza). Más allá de ser una característica propia del género discursivo mentado, es algo que también pasa y creo yo que es necesario que pase en los buenos libros (o CD o films): para mí, parte de la magia del asunto está en que el lector (diría Nietzsche) continúe el camino por sí mismo a partir del comentario que leyó, así como una continúa el camino por sí misma cuando no le quedó todo claro en un texto o en una obra. Precisamente esa tarea de desmalezamiento de lo indeterminado en un discurso (verbal, pictórico, musical, audiovisual) es la que produce el pensamiento crítico y lleva al crecimiento personal. Y ese camino representa precisamente todo lo contrario de la acrítica aprobación al bronce (Beethoven) la originalidad sin belleza (Cage) o la música que te pone al alcance del oído desde tu más tierna infancia la sociedad de consumo (Bieber).

Todas estas reflexiones son abstrusas (y hasta imposibles) de fundamentar o aun formalizar y, en última instancia, remiten a instancias de legitimación únicamente personal (digo: que pertenecen al género de los koanes). Esto es así porque el camino de desarrollo de lo que Foucault denominaba “técnicas de sí” es intransferiblemente personal, niega el método como talismán para llegar a un resultado siempre igual (ta matemata: lo ya conocido).

Ahora bien, la matematización y formalización de la realidad es la técnica paradigmática de asir (en el sentido de que entiende el conocimiento como un acto invasivo, de la índole de la manipulación y la dominación) la realidad fenoménica de un tipo de mentalidad llamada capitalismo, en este caso, en su variante última: la sociedad de consumo. La sociedad de consumo traslada el adagio de Galileo (“la naturaleza está escrita en caracteres matemáticos”) al ámbito humano e inventa así la educación formal, pero también los standings de lo que podríamos llamar “el sujeto publicitario”, que aprovecha o directamente formula e impone estilos de consumo que luego la persona apropia: aquí, el camino hacia la madurez de la persona viene dado desde afuera, sin ser asimilado críticamente, personalmente; el consumidor acrítico es objeto pasivo de la acción: toma lo que le ponen al alcance de la mano (Luhmann llamó a esto “la democracia”).

En las técnicas de sí, por el contrario, lo que vale es el camino que cada persona recorre y el modo como lo recorre y se apropia de los materiales culturales; es un camino hacia la libertad como lo entendían estoicos o epicúreos. La educación formal simplemente entrega títulos, y convierte en “filósofos” a ignaros como Tomás Abraham o Alejandro Rozitchner (pasticheadores de los materiales culturales, que entregan a sus acólitos como una prepizza que sólo hay que hornear: es un contrato de común acuerdo); en cambio, Nietzsche jamás tuvo título de filósofo. Lichtenberg acotaba al respecto que “la educción forma especies, no personas”.

Pues bien: precisamente ese camino individual es lo que obtura el hecho de que un pibe escuche a Justin Bieber a los diez años. No por el pobre Bieber, que hace sin dudas lo mejor que puede, sino por el modo como le llega al pibe que lo escucha: como algo predigerido, que incita, crea, apuntala o consolida la pasividad.





el ídolo de las preadolescentes de clase media.

viernes 26 de agosto de 2011

Gorki

Máximo Gorki fue un hijo y un padre de la revolución: huérfano y chico de la calle, con un intento suicida en la adolescencia, fue rescatado de su desesperación y de su estado de desahuciado existencial por un alma caritativa; comenzó a trabajar como pasante de abogado y tomó gusto por la literatura. a los 30 años, ya era un autor respetado en Rusia y en Europa por sus libros de "alto contenido social".
cuando llegó la revolución, Gorki ya frisaba la cincuentena: la Gran Guerra, que destruyó Rusia y parió la revolución, limitó los márgenes de maniobra de los gobiernos revolucionarios de todos los signos, mató a millones de personas y habituó a los rusos (que hacía pocas décadas habían comenzado a salir del Medioevo en lo económico y de la ruralidad en lo demográfico) a la brutalidad y la muerte.
decenas de millones murieron por la Gran Guerra, por la guerra civil (que duró 4 años) y por las hambrunas.
las hambrunas grafican el sino trágico de la revolución más cruenta de la historia humana: el descalabro de la apenas incipiente burocracia estatal, de la apenas incipiente industria, de la apenas incipiente infraestructura ferroviaria, provocaron que el trigo que se producía en el campo no pudiera llegar a las ciudades por falta de locomotoras y vías: se pudría en las estaciones, porque no había locomotoras para llevarlo hasta la zona industrial.
el hambre provocó la revolución; el hambre que provocó la revolución decantó a los bolcheviques por las requisas violentas; las requisas zaristas, las requisas socialistas, las requisas bolcheviques, las requisas blancas, la inflación galopante, que exterminó el valor del rublo, llevó a los campesinos a, primero, no vender su trigo; luego, a ocultarlo de las requisas salvajes de los estados de la guerra civil y luego del comunismo triunfante. finalmente (cuando les requisaron hasta la simiente para el siguiente año), los llevó a limitarse a sembrar lo indispensable para comer; esto, más las frecuentes malas cosechas por el crudo clima ruso, llevó a la muerte de millones de campesinos; el trigo nunca llegó a las ciudades, cuyas raciones de pan llegaron a reducirse a unas pocas decenas de gramos para la casi totalidad de los habitantes urbanos de Rusia. al menos 7 millones de niños vagaban huérfanos por el país más grande de la tierra: 9 de cada 10 se prostituyeron para comer mendrugos; los que no estaban en las calles prostituyéndose, robando y asesinando por un poco de comida fueron a parar al Ejército Rojo, a los reformatorios o directamente a cárceles, si no trabajaban 12 a 14 horas por sueldos de hambre desde los 6 años en fábricas de las grandes ciudades.
para Gorki, que había soñado toda la vida con (que se había soñado toda la vida como el hijo de) la revolución por venir, la masacre de (literalmente) al menos 10 millones de personas entre 1914 y 1921 le provocó la mayor depresión y desilusión imaginables. para un humanista como él, el implacable pragmatismo de Lenin era una traición al ideal revolucionario ruso.
abandonó Rusia al final de la guerra civil, estragado por la muerte de poetas que también habían soñado con la revolución redentora, como Aleksander Blok. la depresión que le provocó al autor del poema épico "Los doce", de 1918, el horror humanitario generado por la Gran Guerra y la guerra civil, le quitaron el don de la alegría, de la escritura: estuvo 3 años sin escribir; Gorki comparó el estupor de Blok en ese período con el de "un niño perdido". la represión feroz al levantamiento de los anarcos de la fortaleza de Kronstadt fue un punto límite de la desilusión para los humanistas rusos: Blok acosaba a Gorki en esa época con reflexiones y preguntas sobre la muerte y le confesó que había perdido "toda la fe en la sabiduría de la humanidad". en un recital de poesía en 1821, el orador de turno pontificaba que poetas como Blok "ya" estaban "muertos". Blok se acercó a Gorki, con el que compartía la mesa en el fondo del bar, y coincidió sinceramente con el orador. cuando su colega Chukovsy le preguntó por qué ya no escribía, Blok respondió que "todos los sonidos se han detenido". los rumores de destrucción que (según él literalmente) habían acompañado la composición de "Los doce" se habían detenido con la matanza de Kronstadt. la revolución ya no podía significar la libertad para el pueblo ruso.
hechos como ese apuraron la decisión de Gorki de exiliarse. su viejo enconado amigo Vladimir Ilich murió en 1924; lo sucedió el intrigante y cínico Stalin. pero pasaron los años; ya septuagenario, e indignado por las críticas a su entender tendenciosas a la revolución rusa en Europa, volvió a finales de los años 20.
pero muchas cosas habían cambiado: la dictadura de clase dirigada por el partido único con ardiente debate interno que había pergeñado Lenin durante dos décadas agonizó y murió con Lenin. la dictadura de clase ejecutada por el partido fue progresivamente reemplazada por la dictadura de Stalin sobre el partido, por la tiranía de la burocracia como nueva clase dominante. hasta su voluntario exilio, Gorki había sido un fervoroso objetor de los horrores de la guerra civil y, luego, del terror soviético; apelando a su amistad personal con Lenin, Lunacharsky y otros dirigentes del comité central bolchevique, había salvado muchas vidas y había albergado en su casa a innumerables personas de todas las clases sociales (hasta grandes duques Romanov). Stalin utilizó el regreso del legendario escritor social como propaganda para el régimen puertas adentro y puertas afuera; Gorki intentó, manipulando la vanidad de Stalin, jugar el mismo rol de Encarnación Ezcurra que había jugado con Lenin, pero su influencia ya fue meramente simbólica: era un monumento, es decir, un cadáver, un ser póstumo.
imagino con melancolía, piedad y conmiseración los tristes últimos años del pobre Gorki en medio del frenesí sangriento de los dos primeros planes quinquenales, de la colectivización forzosa, de la primera purga sangrienta tras el asesinato de Kirov (con toda probabilidad, urdido por el propio Stalin contra el político más popular y carismático de la URSS en esos años) que prefiguró la gran purga de 1937. estoy segura de que murió en la mayor tristeza: en la impotencia del fracaso.


el huérfano, el vagabundo, la voz de los desharrapados.


Gorki con Yagoda, uno de los esbirros más siniestros de la policía política stalinista.


el gran escritor de la revolución rusa con el gran traidor de la revolución rusa.


jueves 26 de mayo de 2011

86

nadie es uno mismo
nunca

cada quien existe sólo para los demás
para una misma se es nube
torbellino
ola que rompe
desierto o selva
oscuridad

a Xenone

jueves 28 de abril de 2011

85. cosas que escribía para sobrellevar el polimodal

entiendo perfectamente que oráculos, sibilas, profetas y místicos hayan interpretado la inspiración y los augurios y profecías como algo divino: son misteriosos, fascinantes, ya desde el modo en que ocurren. me parece perfectamente entendible lo que explica nietzsche sobre la "arquetipización" platónica del significado de las palabras.

ocurre de manera parecida con la divinidad: de hablar de lo que arde, fulge, ilumina, incendia, lo que resplandece (div) a la deidad (deva, deus, dio, theus) hay un paso de una generación entre el que utiliza esos términos para nombrar lo innombrable y el que los sustancializa.
del "Diario (oct. 2004)".
filename: semeocurrió

sábado 16 de abril de 2011

84. Héroe de la clase obrera

nada más al nacer te hacen sentir insignificante

sin darte tiempo en vez de dártelo todo

hasta que el dolor es tan grande que no sentís nada

es difícil ser un héroe de la clase obrera


te fajan en tu casa y te pegan en la escuela

te odian si sos listo y desprecian al tonto

hasta que estás tan putamente loco

que no podés seguir sus reglas

es difícil ser un héroe de la clase obrera


cuando ya te han torturado y asustado durante 20 años

esperan que elijas una carrera

pero estás tan cagado que no te sale nada

es difícil ser un héroe de la clase obrera


te drogan con religión, sexo e internet

y vos te creés tan piola, independiente y libre

pero para mí seguís siendo un perejil

es difícil ser un héroe de la clase obrera


te dicen que hay un sitio en el podio para vos

pero primero tenés que aprender a sonreír mientras matás

si querés ser un garca

es difícil ser un héroe de la clase obrera


si querés ser un héroe, tan sólo seguime

que no te voy a defraudar


"working class hero", de John Lennon,

en la traducción de Carlos S. Menem


¡era tan parecido a mi tío Mario!

el Lennon de la CGT.

sábado 26 de marzo de 2011

83. por los que sobrevivieron, por lo que no, para Charly, único capaz de hacer estas cosas en el momento

estamos ciegos de ver
cansados de tanto andar
estamos hartos de huir
en la ciudad

nunca tendremos raíz
nunca tendremos hogar
y sin embargo
ya ves
somos de acá

vibramos como las campanas
como iglesias que se acercan desde el sur
como vestidos negros que se quieren desvestir

yo siempre te he llevado
bajo mi bufanda azul
por las calles
como Cristo a la cruz
por las calles
como Cristo a la cruz

Serú Girán, "Los sobrevivientes" ¡la peor canción de "La grasa de las capitales"!
http://bit.ly/gw5Ito

sábado 19 de marzo de 2011

82. sobre el panteísmo

dessustancializar y dessustantivar y desverbalizar a Dios
mejor hablar de la deidad
con (o mejor en) minúscula

Dios no como la sustancia del mundo
sino como lo que lo califica
lo hace mejor
vivible
querible

como eso que habita en el ser
es en el ser
pero no es el ser
el mero ser mudable
sino lo que suscita el cambio
o lo protagoniza
lo que desentumece

viernes 11 de marzo de 2011

81. Balance

El desvarío perpetuo, disperso.
La cabeza como una bacía llena de pis,
la anáfora gálata, tangencial.
El ejercicio huero de las palabras,
el desperezamiento del cadáver andante,
y también la pera roja que me como
y la tristeza lejana como un ocaso
(lejana, pero inmensa),
la vacuidad, sí.

miércoles 19 de enero de 2011

80. La República de Magnetto y Carrió

La derecha latinoamericana se llena la boca, ante los populismos, con “la pureza de las instituciones” y, particularmente, de “la República” que estaría en peligro.

Ahora bien ¿defensa de qué instituciones y de qué pureza? La respuesta no es muy difícil: la República es la democracia menos los votos. Sacándole los votos, la República es el sistema jurídico que garantiza la continuidad de las asimetrías sociales a favor de los sectores privilegiados en el reparto del ingreso. Es una república antidemocrática.

Así, durante los últimos dos siglos en toda Latinoamérica, los militares golpistas y la derecha civil bramaron en defensa de la República (una idea que, además, implicó siempre defender o bien “la civilización y el progreso”, o bien “el modo de vida occidental y cristiano”).

Hoy, cuando el esquema “calentarle la cabeza a Juan Lavalle” ya no funciona porque los ejércitos han perdido, quién más, quién menos, el poder de vetar o incluso reprimir los reclamos y reivindicaciones populares, y que, en general, gobiernan fuerzas políticas democráticas (y no sólo populares), vemos que, con sus matices históricos diferenciados, los discursos alla Salvador María del Carril o Valentín Alsina aparecen ya no en las cartas a los generales, sino en las editoriales de los diarios.

Despojados del forro militar y de la careta de la opinión pública (cuyo dominio, sobre todo en la Argentina y en Brasil, ha comenzado a resquebrajarse claramente), los grandes medios rebañan los restos y atacan desesperada y salvajemente.

Pero el discurso es el de siempre: se acusa al gobierno popular de atacar la pureza de las instituciones y ser corrupto (acá sí: sin matices, igualmente en todos lados, se trate de la Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia o Ecuador); con ello, se le quita legitimidad “republicana” a la democracia, y se crea el pasadizo ideológico para declarar una guerra santa contra el que se concibe como un usurpador del poder y alguien que “atenta contra la seguridad jurídica”, que sabemos qué seguridad jurídica es. La operación discursiva consiste en deslegitimar al gobernante popular; toda vez que ya no es “un par” porque “violó las instituciones”, se convierte en enemigo y en objeto de guerra santa y furibunda; ya no se discuten políticas públicas (no podrían discutir políticas públicas, porque las que ellos sostienen son las que gobernaron por las buenas o por las malas entre el Rodrigazo y diciembre de 2001), sino cómo sacarlo, por knock out o por abandono, al supuesto usurpador.

La monotonía de este discurso republicanista (cuyo más solícito exponente es Mario Vargas Llosa) es tal que no para mientes en que más o menos coincida con la realidad. Así, decir que el kirchnerismo ha debilitado las instituciones, cuando instauró la primera Corte Suprema independiente y respetable de la historia argentina y cuando CFK es el presidente que menos decretos de necesidad y urgencia utilizó desde 1983 hasta hoy; hablar (como hizo el mediocre gorilón Santiago Kovadloff recientemente) de autocracia respecto de un gobierno elegido democráticamente y que debió afrontar la oposición democrática más salvaje de la historia argentina, y que ha sufrido al menos una derrota catastrófica en el Congreso, todo esto y mucho más, es delirio liso y llano.

Pero claro, esta experiencia histórica, aunque novedosa para quienes nacimos y crecimos en la democracia del “como nada puedo hacer, puteo”, no es nueva en la Argentina ni en Latinoamérica. Así voltearon a Yrigoyen y a Perón, en este país (o en Brasil a Getulio Vargas); así intentaron voltear a Chávez y a Correa (y fracasaron patéticamente); así fogonearon el Grupo A hasta que se les partió en pedazos durante el transcurso de 2010.

Sin embargo, no les queda otra: insisten. El último reducto del poder, la última careta desde la cual, ocultos, defender sus intereses tergiversando, callando o negando los temas importantes para la prosecución del bien común, son los Holdings mediáticos. Ahora la carne de cañón, los forros, son los periodistas tradicionales.

"Mire Ud. que este país se fatiga 18 años hace en revoluciones, sin que una de ellas haya producido un escarmiento... En tal caso, la ley es que una revolución es un juego de azar, en que se gana hasta la vida de los vencidos... La cuestión me parece de fácil resolución. Si Ud., general, la aborda así, a sangre fría, la decide"
"la espada es un instrumento de persuasión muy enérgico... prescindamos del corazón en este caso... si no, habrá Ud. perdido la ocasión de cortar la primera cabeza a la hidra, y no cortará las restantes". y también "si es necesario mentirle a la posteridad, se le miente".

"la espada sin cabeza", como lo definió San Martín.

la cabeza, sin espada, convertida en condón ideológico.

si hay que mentirle también a los contemporáneos, se les miente también.

no le da para ser malaleche. es Malalechita.

viernes 7 de enero de 2011

79. Nerón y la Ley de Medios

la otra vez comentaba que Nerón fue condenado por los oligarcas que escribieron la historia romana como un tirano extravagante.

ahora bien, las fuentes documentales exhumadas en las últimas décadas muestran que Nerón no sólo no era odiado por el pueblo romano, sino que, después de su asesinato a manos de los esbirros pretorianos de la oligarquía romana (en el contexto de un levantamiento de varios gobernadores), el pueblo acudía a su tumba a dejarle flores, como a Evita.

es que libros como la "vida de los 12 césares" cumplieron la misma función de los libros de Majul: legitimar el ataque salvaje a rivales políticos enconados y que ponen en riesgo privilegios de sectores poderosos.

así como el "Facundo" de Sarmiento falseó deliberadamente datos históricos en pos de un objetivo político, la oligarquía senatorial estaba interesadísima en mancillar la memoria de toda la familia Julia, especialmente de su último heredero, Nerón, cuyo trono usurparon. toda la familia julia era muy querida por la plebe, porque eran los únicos que les tiraban algunos mendrugos.

es que, en efecto, no pueden comprenderse las luchas civiles romanas y la primera dinastía imperial sin tener en cuenta la lucha plurisecular entre la oligarquía senatorial y aquellos patricios excluidos del reparto del imperio que, como los Graco, Mario y César, tomaron las banderas de los derechos populares.

precisamente: ¿por qué se sostiene Augusto en el imperio? en primer lugar, porque no comete el error de César de querer titularse rey (algo tan mal visto por el altivo patriciado romano como proclamarse comunista en Estados Unidos) y, sobre todo, porque apoya su poder en las masas romanas.

y, en segundo lugar, porque el Pan y Circo tan vilipendiado por los historiadores alla Tácito y Suetonio (los oligarcas argentos hablan, en el mismo sentido peyorativo, del pancho y la coca como sueldo de militancia de los cabecitas negras) era sólo una parte del movimiento que dio derechos ciudadanos como romanos, primero, a todos los habitantes de Roma y del Lacio, y, luego, a todos los habitantes de la península itálica: hasta Caracalla (comienzos del siglo III), no habrá una extensión igual de derechos.

Nero Claudius Cæsar Augustus Germanicus: bueno.

Majul, ya un adjetivo superlativo del cretinismo periodístico: malo.

jueves 6 de enero de 2011

78

al paso que vamos, este blog se titulará pronto "Anuario de Mara Pérez" :S

domingo 12 de diciembre de 2010

77. el futuro

no pudiendo golpear con militares ni con billetes, los poderes argentinos van a hacer una guerra de desgaste.

la estrategia es que la gente se exaspere de los quilombos permanentes generados por la oposición, y, aun sabiendo que son actos desestabilizadores, prefiera un Menem o un De la Rúa que los deje vivir tranquilos.

esta estrategia ni siquiera exige ya la conversión ideológica de la gente: se conforma con hacerla preferir cobardemente una paz blanca a una justicia roja. ya sabemos que la gente prefiere la tranquilidad a la justicia.

ésta es la estrategia que están comenzando a implementar (sin dudas consciente y articuladamente) los Duhalde, Clarín, Macri, La Nación, Perfil etc. (porque sabemos que son todos rebaño de Magnetto; ahora se sabe que reúne a la tropa para coordinar movimientos).

y según creo, a la larga pueden ganar.

¿encontrará este Gobierno, que tantas soluciones inesperadas aportó a la sociedad en siete años, la manera de eludir la desestabilización? esto que comienza a ocurrir me recuerda al odio desplegado contra Yrigoyen en su segunda presidencia, amparados en la crisis mundial del viernes negro, y también a los ataques salvajes y furiosos de los católicos y a la remarcación frenética de precios por parte de los empresarios durante el segundo gobierno de Perón.

el futuro de este gobierno, y también la posibilidad de tener a largo plazo un país verdaderamente justo (que, no es necesario decirlo, nos faltan eones para alcanzar), dependen de que la encuentre.

miércoles 6 de octubre de 2010

76

verás un fuego y luego un hombre
luego la vanidad se deshará
se rasgará como una hogaza
y ya arderá otra cosa
algo
todavía sin nombrar
un camino perdido entre los árboles
una pregunta en ciernes
algo que se despliega
que brota como el jugo al abrir una breva
que es el instante de la sed antes del agua
que es el agua al fin
pues todo es agua: forma líquida y fúgida
fluir original

martes 14 de septiembre de 2010

75. teoría de la incomunicación

palabra:
pendiente
cielorraso
muesca en el mundo
laceración abstracta que nos circunscribe
lápida que circuye (plasma
digo)
estepa de ojos devorados
altavoz
diseño

y la poeta
como un muecín absorto en su propio gemido
en el plasma verbal que nos comenta a todos
y del que sólo entendemos el poema
es decir
el clivaje
el mapa
la fotografía
la falsificación

(a Ana Prieto)

martes 20 de julio de 2010

74. alem/pm/teofanía

el escupitajo atónito de la pared
en el baño de chicas
el humo azul del mundo
la realidad borrosa
cercana
la sed y el paladar entrechocando
la inminencia

ese desván del cuerpo (la verdad)

"dios murió de sobredosis y el dealer fue un puntero peronista"
las mentiras de ébano en el baño
en el momento de tragar ese placebo que te decora el mundo

ese sudor de ron te pegotea el hombro

"la verdad es el exhibicionismo del mundo
y no existe"
dictamina nadi
apoyada en el muro

después es un pozo
o un túnel
algo oscuro y con bordes
como un sudario que te envuelve mientras caminás
nena mandoble
nena esbelta

palpar las nervaduras del mundo
eso que se disuelve in between fingers
y otra vez caminar en música confusa
entre cuerpos primales que se contonean
histéricos y rígidos
patéticos chamanes que ejecutan un ritual olvidado
del que tampoco saben para qué servía
o hacia dónde llevaba
ni si era importante




domingo 18 de julio de 2010

73

huelo a vértigo, a maldad.
y hasta disiento de mi sombra, a veces.
soy esa lezna roja que zahiere la realidad,
la vampiresa brusca que murmura
dilaciones soeces,
insidias trabajosas,
estrépitos sin llanto,
temeridades silenciosas,
la que se otea por encima del hombro
a la hora dorada de las ventanas

a miss coquelicot

martes 18 de mayo de 2010

72

típica metáfora conservadora de la sociedad como organismo: en la cumbre europeo-latinoamericana en madrid, el presidente de chile, piñera, dice que la lucha contra el déficit es como la lucha contra el sobrepeso.
piñera presenta el ajuste con connotaciones "saludables", pero, igual de típicamente, omite la debacle que los que son como él generan en millones de personas sin comerla ni beberla. para pagarles la fiesta a los especuladores.
o sea: las "grasas quemadas" por el ajuste serán las vidas de miles o millones de personas, ¿entendés, la rep.ta que te parió?

sábado 8 de mayo de 2010

71

mi literatura es expresión, signo, no de mi omnipotencia, sino de mi penuria. indicio. síntoma. ¿quién pudo leer jamás otra cosa? soy lo meramente humano, el bofe metafísico.

todo te abandonó. sólo queda esa deriva autónoma que conocés tan bien. nada más queda. sólo el sofoco momentáneo, la apnea literaria donde el poema respira (la apnea literaria que es el poema, quizá; la imposibilidad de esos ojos en tus ojos. nada. pura carne lindando. lindando, intransitivamente.)
el ser como el lindar, como acto. el conocimiento como el linde desde donde atisbamos lo imposible, trémulamente. nos ocultamos como caracoles pelotudos, como radicales, y tendemos a ver lo que menos nos duele. pero todo nos duele, a la larga, y somos ese precario gimoteo, esa mueca. mueca de sí, una misma: mueca: foto, clivaje: farsa: verdad.
el linde. el único lugar desde donde poder intuir lo inalcanzable que nos circunda. la mustia duda trémula, sí. la ceguera. la duda lánguida (vos que sos lo lánguida), rueca absurda que se teje a sí misma, red inconsútil, azar menesteroso, vanidad de afirmar.
eso es la poesía: vanidad de afirmar la propia incongruencia, el absurdo de ser y, no obstante, insistir.

el paludismo. onanismo del trópico, la pompa. me quiero suicidar, pero hasta por ahí nomás: a ver si me aceptan la renuncia.

el humor es un recurso de la cobardía. lo sabemos. somos el espejo del espejo del espejo verde que truena cuando cerramos los ojos y todo es esa invectiva verde en los párpados, la hesitación que se fue, la pura soledad impenitente que flota. sólo eso. el oro quebradizo del otoño. el viento que lo arrastra. la polera multicolor, ¡oh ninfa!, el aliento visible. la soledad.
la soledad. acurrucarse y ser un muñequito de peluche que alguien abraza a la noche sin miedo. un muñequito de peluche, una viruta, un gatito sarnoso, algo que alguien crea digno de ser querido, protegido, banalidades. el rumor del piano sólo miente todos los besos que nos dieron, finge que los devuelve, y nos deja en el exilio de lo amado, única soledad.
el rumor del piano me recuerda la frasecita de bach susurrada por la ninfa allá en el principio del mundo, el día que obliteró la imprecación, que impuso la aceptación de la gracia de presenciar eso (ella), el milagro, otra cosa que me importara y me conmoviera y me disolviera de esta tan monolítica cuan monocorde conciencia cartesiana.
te amo, ergo, no puedo estar con vos. llamame por teléfono para garchar. soy tan darkie, tan emo: vanidades.
fatalidad, como el espíritu del vino que habita en la garganta, y en la cabeza alucinada brevemente, algo como si te mordisquearan dulcemente el clítoris con los labios en un momento que vos no lo esperabas, algo... la fatalidad, el beso del vino, la verdad de ella, más allá de la mueca en que estás encerrada. la mueca literaria.
rubia como el champagne, loca reía por no llorar. siempre reía, hasta cuando lloraba, y siempre lo hacía tan bien que, cuando lloraba, lloraban con ella todos los árboles del mundo, y cuando enfurecía era el diluvio universal, y una quería ser... nada. una era el eco de sus llantos, y de sus besos, y de su sonrisa tímida antes de decir una niñería genial. el susurro en la sombra. eso. los mensajes al oído en émulo (idioma personal de las dos ninfas que éramos) sugiriendo procacidades e ideas atrevidas. un apotegma despuntando allá, inconsulto.
te hablo como en pasado, pero sos mi presente. lo sabés. sólo pretendo trepidar y ni siquiera lo logro. ni siquiera eso. soy... el aleteo inconsulto de un colibrí que no tenía que estar en la foto. un jarrón amarillo y feísimo que quedó ahí porque nunca nadie lo rompió y está, qué sé yo: no jode. es feo, pero no jode.
es así. el mundo es feo, pero no jode. una lo jode al mundo y después lo paga. con creces. una lo sabía, pero bueno, a veces se impacienta. y la historia es una moneda que da vueltas en el aire pero que a veces no tiene lados. cuando llega al piso resulta que no había moneda, y a eso le llaman dios, vocación, patria. una moneda sin lados: la verdad. los labios derruidos. palabras sordas que detonan de lejos.
vocación impaciente de la escriba amanerada, tensa y frenética, que no se afloja ni cuando le rompen todas las vértebras. aunque sea llega eso, la última exhalación del poema acuoso, ultrajante, que somos al final.
al final, la vida sigue igual, querida. aunque sin nosotras. pero falta mucho para el final, yo creo. no sé si eso es bueno o malo, ni siquiera me da la cabeza (o mejor: la gana) para pensarlo. yo sólo quería tocar rocanrol y que la gente se enamorase de mi voz, pero resultó que me dijeron que era jazzera, lindante con coltrane, con varèse, con messiaen empepado con la glándula pineal de jesucristo. algo... tan amenazador como inocuo (arte, digamos). un diapasón blando que se dilata y la nota ya varía: tocás otra vez en ese lugar y ya estamos en otra parte, una zona baldía de la cabeza, donde no hay tiempo y la verdad es el pescado del mundo, la saeta rústica que va a dar en el blanco equivocado y encima rebota, o que no hay blanco y todo son ilusiones trascendentales. y ni siquiera hay inmanencia. hay un albur oceánico que no se puede hablar y punto. y eso que una se esforzó. pero no, niña mía: la verdad es esa rueca que cojea (la verdad cojea) y bueno. es el hado.
al final, la tragedia se disuelve en un chiste trágico, trágico sólo porque una es la implicada (es el chiste, dicho con propiedad). así que no te hagás problema: mañana me levantaré de la mamúa. tendré resaca. pero seré menos infeliz que hoy y habré llorado un poco más, para mi placer. y con eso puedo sobrevivir.
para más, no alcanza.

sábado 24 de abril de 2010

70. un chiste de rusos

en marzo de 1872, un pesado tomo de economía política, escrito en alemán, aterrizó sobre el escritorio del censor zarista. su autor era bien conocido por sus teorías socialistas, y todos sus libros anteriores habían sido prohibidos. los editores no tenían por qué esperar un destino diferente para esta nueva obra. era una crítica del moderno sistema de fábricas y, aunque las leyes de censura habían sido liberalizadas en 1865, todavía existía una clara prohibición contra una obra que expusiera “las dañinas doctrinas del socialismo y el comunismo”, o que provocara “la enemistad entre una y otra clase”. las nuevas leyes eran lo suficientemente estrictas como para prohibir libros tan peligrosos como la “ética”, de spinoza; el “leviatán”, de hobbes; la “filosofía de la historia”, de voltaire, y la “historia de la moral europea”, de lecky. y, sin embargo, este magnum opus alemán (674 páginas de denso análisis estadístico) fue considerado demasiado difícil y abstruso para ser sedicioso. “es posible establecer con certeza (concluyó el primero de los dos censores) que muy poca gente lo leerá, y que todavía menos gente lo entenderá”. además, añadió el segundo, puesto que el autor atacaba el sistema británico de fábricas, su crítica no era aplicable a rusia, donde la “explotación capitalista” de la que hablaba nunca había sido experimentada. ningún censor consideró necesario prohibir la publicación de esta “obra estrictamente científica”. así entró en rusia “el capital”, de marx. fue la primera publicación extranjera del libro, sólo cinco años después de la edición original de hamburgo y quince años antes de su primera publicación inglesa. en contra de las expectativas de todos, tanto del autor como de los censores, condujo a la revolución antes en rusia que en cualquiera de las sociedades occidentales a las que se había dirigido.
los censores zaristas pronto se dieron cuenta de su error. diez meses más tarde, se vengaron de nikolai poliakov, el primer editor ruso de marx, juzgándolo por sus siguiente publicación “subversiva”, una colección de relatos de diderot, que fueron confiscados y quemados por la policía. eliminaron a poliakov del negocio editorial, pero era demasiado tarde: “el capital” fue un éxito inmediato. su primera edición, de 3.000 ejemplares, fue vendida ese año (la primera edición alemana, de 1.000 copias, necesitó cinco años para venderse). el propio marx reconoció que en rusia su obra maestra era “leída y valorada más que en ningún otro sitio”.


andres_calamao

domingo 11 de abril de 2010

69. poema de la bruja

desde el desmayo al clavo rojo que te drena la sangre
murmullo rojo de sombras que se encorvan
muladar de palabras
el poema es al menos
un cirio en la mazmorra
el pedazo de calle que ve la condenada
por última vez
atrás del ventanuco con barrotes
segundos antes de que la arrastren a la hoguera

viernes 9 de abril de 2010

68

apagá tu mente y flotá
flotá corriente abajo
no es que te estés muriendo
no es que estés muriendo

poné todo el pensamiento
entregate al vacío
¿es brillante?
¿es brillante?

que puedas ver el significado del interior
está siendo, está siendo

el amor es todo
y el amor está en cada uno
¿lo estás entendiendo?
¿lo estás entendiendo?

esa ignorancia y ese odio
que pueden llorar a los muertos
eso es creer, eso es creer

pero escuchá el color de tus sueños
¿no es eso vivir?
¿no es eso vivir?

o jugá el juego de "la existencia"
hasta el final
del principio
del principio

the beatles, "tomorrow never knows"

no se andaban con bol.deces, los muchacho'.
¿el disco más radical de la historia?
los beatles disfrazados de sandro.
la fianza la pagó un amigo, las bebidas son del oficial.

jueves 25 de marzo de 2010

67. el mediterráneo y el mundo mediterráneo en tiempos de felipe II

el sistema soviético estaba en activo, aunque a trompicones, cuando respondió a la llamada de la historia movilizando la riqueza del país y a su gran población. una figura como boris eltsin, que no pasará a la historia del pensamiento, dijo en una ocasión que el sistema soviético no era sino un experimento que había malgastado el tiempo de todos. tal vez así fuera en sus años como jefe del partido en sverdlovsk y como presidente ruso en el kremlin, pero opiniones como esta, repetidas hasta la saciedad sin tener en cuenta las realidades históricas, son pura palabrería. he dedicado muchas páginas a describir la decadencia del sistema, puesto que se trata de una realidad que hay que estudiar, pero esto no da pie a distorsionar todo el acervo histórico. el sistema soviético salvó a rusia de la desintegración en 1917-1922, y la volvió a rescatar, y a europa con ella, de una dominación nazi que habría ido de brest hasta vladivostok. imaginemos, si osamos hacerlo, qué habría significado eso para el mundo. a todos estos logros cabe añadir otros, medidos a partir de los criterios del siglo xx, que permiten considerar a un país como un estado desarrollado: la rusia soviética tuvo unos indicadores más que aceptables en demografía, educación, salud, urbanización y el papel de la ciencia, y todo esta capital fue el que despilfarraron los deslucidos reformistas de los años noventa.
[...]
conviene recordar a los lectores, por otro lado, lo que no sucedió. la rusia postestalinista no sufrió el control excesivo, omnipresente y omnisciente que habían predicho algunos autores. si el país hubiera sido fiel a algún tipo de totalitarismo, y de haber sido capaz de someterse a él, el régimen habría durado para siempre. no todos los aterradores fantasmas literarios, algunos de ellos escritos con el espectro aún de cuerpo presente y en plena época del horror [stalinista] se hicieron realidad: zamiatin, huxley y orwell auguraron que un poder monopolístico traería la esclavitud total a los seres humanos, que los transformaría en los dientes numerados de un gran engranaje. sin embargo, a pesar de sus páginas funestas, la historia nos alejó de esa trampa. en realidad, con independencia de la política o de la ideología del régimen, estaban en funcionamiento determinados procesos históricos [...]
al hablar del retorno del peso de la historia de rusia, me refiero a tendencias históricas seculares que, después de haber beneficiado en un primer momento al país, echaron a perder buena parte de su historia. el historiador ruso solovev vio el proceso de la colonización rusa -pequeños grupos de personas que emigraban y poblaban grandes extensiones- como un rasgo característico de su historia, que calificó de "constante". en otras palabras, esta historia supone una expansión cuantitativa en el espacio, hecho que complica la transición a un modus operandi cualitativo, es decir, intensivo y absoluto. por un momento, parecía que el régimen soviético superaba este hándicap, pero en el ocaso de la era soviética, cuando prácticamente todas las señales se extinguían, rusia volvió a verse atrapada por el síndrome de la expansión cuantitativa, un anuncio del agotamiento inevitable de sus recursos económicos, sociales y políticos. la extraordinaria fuerza del desarrollo soviético había logrado modernizar el país, pero perpetuó también un tipo de desarrollo extensivo; por desgracia, los expertos del gosplan eran consciente de ello. cabe añadir que este rasgo de la historia de rusia está lejos de desaparecer.
[...] formulemos, por lo tanto, la pregunta con otras palabras, y centrémonos en el sistema después de la muerte de stalin: ¿era socialista? sin lugar a dudas, no. el socialismo supone que la propiedad de los medios de producción es de la sociedad, no de una burocracia. siempre se ha pensado en el socialismo como una etapa más de la democracia política, no como un rechazo. por ello, seguir hablando de "socialismo soviético" es presentar una auténtica comedia de los errores. asumir que el socialismo es factible supondría la socialización de la economía y de la política.
la confusión emana del hecho de que la URSS no era capitalista: el control de la economía y de otros activos nacionales estaba en manos del estado, es decir, el último escalafón de la burocracia. nos hallamos ante una característica definitoria crucial, que provoca que debamos situar bajo el mismo paraguas al sistema soviético y a los regímenes tradicionales en los que la propiedad de un patrimonio extraordinario equivalía al poder del estado. [...] el "absolutismo burocrático", un pariente de los viejos "despotismos agrarios", era mucho más moderno que el de los zares o el de stalin, pero pertenecía al mismo grupo, sobre todo cuando el estado arrebataba el control político a la población.
[...] aunque habían variado los símbolos y los escenarios de las manifestaciones de poder, las imponentes ceremonias organizadas por los regímenes zarista y soviético eran hijas de una misma cultura, en la que los iconos ocupan un lugar preeminente, y buscaban proyectar una imagen de invencibilidad, lo que en ocasiones no era sino un modo de ocultar, exorcizar o distraer la atención sobre la fragilidad interna. pero los sucesores del zar eran plenamente conscientes, especialmente en la etapa crepuscular del régimen, de que la crisis y el derrumbe del sistema también formaban parte del repertorio histórico.
alrededor de los años ochenta, la URSS había alcanzado un nivel de desarrollo económico y social superior al de china, pero el sistema se vio atrapado poco después por su propia lógica destructiva. las reformas previstas por andropov podían haberle dado al país lo que necesitaba un estado activo y reformado, capaz de seguir adelante con el papel de motor del desarrollo, y capaz al mismo tiempo de renunciar a un autoritarismo ya obsoleto, por cuanto el tejido social había sufrido una profunda transformación.
[...] en lugar de añadir el ordenador a la hoz y el martillo, la cúpula (del partido) se refugió en un conservadorismo, adentrándose así en un camino nada honroso.

extraído de "el siglo soviético", de moshe lewin
fernand braudel

66

Fusilada por lesbiana. Ni la prohibición, ni los tabúes pudieron con el deseo de Natalia. Con su deseo que desobedeció el mandato heterosexual. Con su cuerpo que ni la injuria ni la discriminación cotidiana pudieron controlar. Con su vida erótico-afectiva que los procedimientos sutiles y silenciosos de las instituciones no pudieron rectificar. Por lesbiana. Natalia Gaitán, pobre, de 27 años, residente en la ciudad de Córdoba, recibió un balazo de la fálica escopeta del padrastro de su novia el sábado 6 de marzo. Fusilada. Fusilado el cuerpo, fusilado el deseo, fusilado el impulso vital. Fusilada por lesbiana.

La lesbofobia hace estragos en nuestras vidas. Sus manifestaciones van desde la negación sistemática de la existencia, la compulsión a la mudez, la violencia del insulto, las miradas amenazantes o reprobatorias, los golpes y violaciones, el encierro en las casas, la expulsión de los hogares, el deseo de muerte por parte de padres y madres, la patologización inmediata, el temor a perder la tenencia de los hijos, la burla cotidiana, la pérdida del trabajo, la desocupación por falta de “buena presencia”, hasta el asesinato liso y llano. Desde una infinidad de formas de extorsión que pretenden –y logran- convertir en horror una y muchas vidas, hasta la muerte marcada con la legitimidad que se da a sí mismo el pistolero y una ambulancia que tardó demasiado en llegar.

El asesinato de Natalia muestra cuán represiva es la ley heterosexual cuando los mecanismos institucionales de normalizaciòn no pudieron controlar ese deseo, esa atracción erótico afectiva que las instituciones siguen patologizando aunque a veces se llenen la boca de “los mismos derechos” y “el mismo matrimonio”. Hoy escuchamos muchos discursos progresistas cruzarse al hablar del matrimonio entre personas del “mismo sexo”, discursos que ni siquiera nos nombran porque no pueden decir “lesbiana”. Hay algo que es claro, la lesbofobia no se soluciona con más de lo mismo.

No sólo el fundamentalismo heteronormativo/heteropatriarcal, con su oposición a la legalización del aborto, a las leyes de educación sexual y a tantos otros derechos, desarrollan una política del odio; éste también se esparce en cada retícula de la vida diaria. Allí donde nos quieren hacer creer que somos como cualquier otra persona, que gozamos de plenos derechos individuales, mientras nos piden decoro y silencio a cada paso, mientras pretenden encerrarnos en el “cerquito de la felicidad gay friendly”, mientras hacen de cuenta que no existimos.

En el año del bicentenario, en este país que conmemora aquella gesta patriótica que instituyó el primer gobierno propio, se matan lesbianas, esas que deciden vivir un deseo propio. La escopeta se llama heterosexualidad obligatoria. Los perdigones se llaman lesbofobia y nos alcanzan a todos.

Habrá quienes digan “una muerte más de una mujer” ocultando a propósito que Natalia era lesbiana, habrá quienes llorarán por las resonancias de ese proyectil en otros cuerpos, habrá quienes sangrarán con la intensidad de la exigencia de castigo al que gatilló, habrá quienes impulsen figuras jurídicas que incorporen el crimen de odio, habrá quienes marcharán por las calles exigiendo justicia, habrá quienes gritarán el nombre de Natalia para conjurar la rabia, habrá quienes escribirán comunicados y declaraciones denunciando el régimen heteronormativo. La herida no puede ser suturada porque es la memoria de la norma. Entonces, lo que no puede haber, por Natalia, por su novia, por nosotras, por nosotros, por nosotros, es silencio.

¡¡ Basta de lesbofobia para mí y para tod@s ya!!
Natalia Gaitán tenía 27 años cuando fue asesinada por un imbécil hijo de puta.

martes 16 de marzo de 2010

65

poesía como un salto a lo desconocido, a lo que aún no existe (y que sólo nace a partir del acto de saltar).
tampoco eso nuevo es espectacular, es algo más módico e ínfimo: recuperar un sabor, un aroma, una tarde, el presente. just that.

sábado 13 de marzo de 2010

64

imagino un futuro (cien años, digamos) en el que los pedantes buscarán significados ocultos infinitos en las letras de calamaro, alla finneggan's wake o john cage.

será gente universitaria, jovencísima, sesuda y pedantísima como umberto eco cuando escribió "obra abierta".

imagino polémicas ardorosas y violentas sobre el sentido y la intención exacta de frases como "abrí los ojos y velo: fui tu caramelo" o "no sé si estoy despierto o tengo los ojos abiertos".